Nueva York-
La acusación por presuntos vínculos con el narcotráfico contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, fue impulsada por el fiscal del Distrito Sur de Nueva York, Jay Clayton, quien también encabeza uno de los procesos judiciales más relevantes de Estados Unidos: el caso contra el exmandatario venezolano Nicolás Maduro.
De acuerdo con información oficial, la imputación contra Rocha Moya fue promovida de manera conjunta por Clayton y el administrador de la Drug Enforcement Administration, Terrance Cole, quienes señalan al mandatario sinaloense por supuestos vínculos con el Cártel de Sinaloa.
Un fiscal con casos de alto perfil internacional
Jay Clayton ocupa desde 2025 la titularidad de la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York (SDNY), una de las oficinas más influyentes del sistema judicial estadounidense, con jurisdicción sobre casos de crimen organizado, corrupción y seguridad nacional.
En meses recientes, su perfil ha cobrado notoriedad al encabezar también la acusación federal contra Nicolás Maduro, a quien Estados Unidos imputa delitos de narcotráfico y “narcoterrorismo”, relacionados con el envío de cocaína hacia territorio estadounidense.
El expediente contra el exmandatario venezolano forma parte de una estrategia más amplia del Departamento de Justicia para perseguir redes criminales transnacionales con presuntos vínculos en estructuras de gobierno.
Paralelismo político y judicial
El hecho de que el mismo fiscal lleve ambos casos introduce un elemento político relevante, al colocar en una misma línea de investigación a figuras de alto nivel en América Latina bajo acusaciones similares.
Mientras el caso contra Maduro ha sido presentado por Washington como un ejemplo de combate al “narcoterrorismo”, la imputación contra Rocha Moya se inserta en una narrativa más amplia sobre corrupción y crimen organizado en México.





