CDMX.- Greenpeace México condenó enérgicamente la represión y la violencia ejercida por las fuerzas de seguridad del Estado contra ciudadanos que se manifestaron en Guadalajara, Jalisco.
La protesta, motivada por la pésima calidad y contaminación del agua suministrada a los hogares, culminó en enfrentamientos a las afueras de Casa Jalisco.
En este punto, agentes antimotines utilizaron gas lacrimógeno y chorros de agua a presión para dispersar a la multitud, dejando un saldo de múltiples personas detenidas y heridas.
A través de un pronunciamiento oficial, la organización ambientalista Greenpeace México enfatizó que "alzar la voz para exigir agua limpia no es un delito".
Señaló que recibir un recurso lodo hediondo que enferma a las familias no representa un "problema técnico", sino una crisis sanitaria brutal y una muestra de violencia de Estado propiciada por la indolencia y corrupción de las autoridades gubernamentales y del SIAPA.
Finalmente, la ONG instó a la administración del gobernador Pablo Lemus a garantizar soluciones transparentes y reales en lugar de criminalizar la movilización.
Greenpeace recordó que el acceso al agua potable es un derecho humano fundamental que no debe privatizarse ni negociarse, respaldando así las movilizaciones y llamando a la ciudadanía a defender este bien común de manera organizada.





