Washington -- Donald Trump ordenó este viernes cerrar las puertas de la Casa Blanca a los periodistas de CNN, MS NOW y Politico, en una escalada de su confrontación con medios cuya cobertura considera hostil y que amenaza con desembocar en una nueva batalla judicial por la libertad de prensa en Estados Unidos.
El presidente anunció que la exclusión tendría efecto inmediato y explicó después, ante periodistas reunidos en la Oficina Oval, que tomó la decisión porque acusa a esas organizaciones de publicar información falsa y deliberadamente negativa sobre su gobierno.
La medida provocó una reacción inmediata de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, que salió en defensa de los tres medios. Su presidenta, Jacqui Heinrich, sostuvo que las garantías constitucionales a la libertad de prensa no pueden quedar condicionadas a que un presidente esté satisfecho con lo que se publica sobre él.
El conflicto adquirió rápidamente una dimensión constitucional. Jameel Jaffer, director ejecutivo del Instituto Knight para la Primera Enmienda de la Universidad de Columbia, consideró inconstitucional la decisión.
Bruce D. Brown, presidente del Comité de Reporteros para la Libertad de Prensa, afirmó que se trata de una discriminación basada en los puntos de vista expresados por los medios afectados.
Reporteros Sin Fronteras informó que analiza recurrir a los tribunales si la Casa Blanca hace efectiva la exclusión. La organización argumentó que permitir a los periodistas cubrir directamente las actividades presidenciales no constituye una concesión del gobierno, sino un mecanismo para garantizar a los ciudadanos el acceso a información independiente.
CNN comenzó también a preparar su respuesta legal y contrató a Ted Boutrous, un reconocido abogado especializado en litigios sobre la Primera Enmienda.
Politico anunció que seguirá informando sobre el gobierno de Trump y que defenderá judicialmente sus derechos si es necesario.
El medio rechazó además otra acusación presidencial: Que habría recibido de manera irregular dinero del gobierno federal mediante suscripciones.
Trump fue cuestionado directamente en la Oficina Oval por Kelly O'Donnell, corresponsal de NBC News, quien le recordó que el presidente jura defender una Constitución que incluye la Primera Enmienda.
Trump respondió que él la defiende “mucho más” que los periodistas y reiteró que la exclusión se debe a que los tres medios difunden, según él, noticias falsas.
No es el primer intento de su administración por restringir el acceso de una organización periodística. En 2025, la Casa Blanca limitó la presencia de reporteros de Associated Press en determinados espacios presidenciales, incluido el Despacho Oval y el Air Force One. AP llevó el caso ante los tribunales y el litigio continúa.
Los enfrentamientos entre presidentes estadounidenses y periodistas tienen una historia de más de dos siglos, pero especialistas señalan que la decisión anunciada por Trump va más lejos. Harold Holzer, historiador de las relaciones entre la Presidencia y la prensa, recordó que otros mandatarios han marginado a determinados reporteros, pero consideró excepcional que un presidente pretenda excluir por completo a organizaciones periodísticas.
La orden coloca así el enfrentamiento de Trump con la prensa en un terreno distinto: ya no solamente denunciar públicamente a medios críticos, sino impedirles físicamente el acceso a la sede del Poder Ejecutivo.





